Patrimonio Alimentario Maule

42 Patrimonio Alimentario de Chile bestias en la era” (De Rokha, 2012, 69-70). La fiesta de la trilla surgió como un espectáculo fuertemente identitario y cultural que se mantiene vivo aún en el territorio. Las fiestas tradicionales de la trilla de Huerta de Maule son un buen ejemplo de lo señalado. FRUTAS, HORTALIZAS Y HONGOS DEL BOSQUE Si las “tierras de pan llevar” se dedicaban al trigo, los huertos contiguos diversificaban la producción con frutas y hortalizas. En Curicó y Teno se cultivaron papas de excelente calidad, en sus diversas y numerosas variedades, como las papas nalcas, negras y cuecas (Gay, 1865, 120-121). Mientras Maule, por su parte, se destacó en el cultivo de plantas frutales, tanto frutos secos como carozos, cítricos, pomáceas y olivos (Gay, 1862, 67; Hanisch, 1976, 43; Yuri, 2011; Aranda et al., 2013). Los huertos frutales se cuidaban con esmero y se protegían con cierres perimetrales de tapiales o cercos vivos, con elegantes portales de ingreso que modelaron los paisajes culturales. A ello se sumó el aporte de las frutillas, de gran arraigo cultural hasta hoy, base del “borgoña”, cóctel típico chileno, nacido en Talca (Castro, 2014, 71). También fue significativa la producción de tomate y el ají (Quiñones, 2022). Muy valorados fueron tradicionalmente los melones de Talca con sus variados colores, formas y gustos según sea la variedad: escrito, mancaron y moscatel (Gay, 1865, 111-112). Los hongos forman otra familia de alimentos de gran significado en el Maule. Las callampas secas se vendían en mercados y ferias. “Las más comunes (y las más deliciosas) son las que crecen debajo de los bosques, especialmente de pinos, en todo el valle central y, sobre todo, en la región costera”. Tanto Agaricus campestris como Litius edulis se recolectan en los bosques de Cauquenes y Constitución, al igual que el digüeñe o pinatra, Canastos con hongos silvestres, comuna de Empedrado, provincia de Talca. Fotografía: Franco Castellani Alegría

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