Patrimonio Alimentario Maule

40 Patrimonio Alimentario de Chile Las rutas terrestres formaron una densa trama de caminos de herradura, solo transitables para mulas y caballos a cargo de los arrieros, que conectaban el Maule con los mercados del norte (Santiago), el sur (Concepción) y el este (Mendoza), por los pasos Pehuenche y Planchón. De este modo, los arrieros lograron asegurar el abastecimiento regional y los encadenamientos productivos para activar la economía local. Se articularon con las rutas acuáticas, fluviales y marítimas en torno a los ríos Maule y Loncomilla, y el Océano Pacífico (Echaíz, 1993; Maino, 1996). Surgió así un sistema multimodal de transporte que animó la economía regional. La producción local se vio estimulada por los mercados externos. La instalación del ejército real en la Araucanía y el surgimiento de la gran minería de Potosí generaron una constante demanda de alimentos, indumentaria y equipamiento, que los campesinos, pastores y artesanos maulinos se empeñaron en satisfacer (Pinto 2003; Stewart, 2024). En el siglo XVII el Maule se consolidó como un polo productor y exportador de alimentos y bebidas para abastecer los mercados del norte y del sur. A ello se sumaba la necesidad de abastecer a la población local y de los arrieros y navegantes que circulaban por el territorio para asegurar el transporte y el comercio. En este contexto, el Maule consolidó tempranamente su vocación como gran polo alimentario. Salineros de Boyeruca, colección Familia Muñoz de la Fuente, Archivo. Reconocimiento - No Comercial (by-nc)

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