174 El Mandinga HISTORIAS DEL DIABLO EN LA ZONA CENTRAL DE CHILE Cansado de tanta pregunta, el elegante huaso, que no era otro que el Mandinga en persona, dijo en voz alta para que todos lo escucharan: “Bueno, ya que no encontré a Juan Flores y, para no perder el viaje, me voy a llevar a este guacho pelado”, desapareciendo con él de sus vistas. “El día acordado, un elegante huaso llegó a la fiesta, en su caballo”
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