HISTORIAS, MEMORIA RURAL Y FUTURO: a 50 años del Golpe de Estado

HISTORIAS, MEMORIA RURAL Y FUTURO: A 50 años del Golpe de Estado ~120~ Ximena Jiménez de Talcahuano, de siete años para el momento del golpe, recuerda así ese día: “En la tarde en la Villa Presidente Ríos, de curiosas con algunas de mis hermanas mirábamos desde el segundo piso con la luz encendida a todos los que llevaban detenidos con los brazos en sus nucas por la avenida. La calle era un desfile de hombres y militares con sus armas en posición de disparar. Como nuestra luz estaba encendida, rodearon toda la casa y nos gritaban que apagáramos la luz, que saliéramos de la ventana o dispararían. El corazón se nos salía del miedo… Mi madre para qué le cuento como estaba. Otra noche, cerca de las 4 de la madrugada oímos disparos, y con mi mamá nos pusimos a mirar con la luz apagada hacia el frente, en dirección al Sindicato CAP. Ahí había una patrulla y un hombre sentado semi inclinado. Vimos cómo un uniformado le disparó, y el hombre cayó. La luz del disparo es lo que más recuerdo . Mi madre hizo algún comentario, como “estos desgraciados”. Estos recuerdos están nítidos en mi cabeza desde hace 43 años. Primera vez que los expreso con ganas”172. Melanie Benavides de 11 años, también oriunda de Talcahuano, tiene el siguiente recuerdo de esa fecha: “En la casa vivíamos once hermanos. Pasábamos hambre porque sólo nos vendían un kilo de pan. Mi hermano mayor era el único que no vivía con nosotros porque estaba en el Ejército. La necesidad era mucha. Esa mañana, a las 11:00, la mamá nos mandó a buscar una vaca 172 https://www.biobiochile.cl/especial/oncerelatosdel11/. Consultado el 27 de marzo de 2023. 173 Id. que se había perdido en un campo que había cerca. Salimos con Noemí, de 12 años, Salomón de 9 y Moisés de 7. Nos dijo que aprovecháramos de comer frutos silvestres, y lo único que había por esa fecha eran cardos y frutos de copihues. Con eso amortiguamos un poco el hambre… En ese momento aparecieron muchos militares, la mayoría muy jóvenes. Uno de un poquito más edad se acercó y nos preguntó qué hacíamos ahí. Nos trataron muy bien, pero nos dijeron que nos fuéramos de inmediato a la casa. Yo no entendía mucho, pero veía a mi mamá muy angustiada y triste. Llegamos y de inmediato prendió la radio. Me acuerdo que lloraba y decía: ‘Ya, hijos, no pasaremos más hambre’. Esto me quedó marcado hasta el día de hoy. Con el tiempo entendí los pros y los contras de lo sucedido”173. Ninette Poseck, sobreviviente del 11, hija de Reinaldo Poseck, ex director zonal de Indap y detenido desaparecido, relata: “Creo que una semana antes él nos reunió y nos dijo ‘va a pasar algo, va a haber situaciones conflictivas que van a ser muy dolorosas y espero que ustedes sepan qué hacer, pero por mi parte, haré lo que sea necesario’... El día del Golpe yo tenía diecisiete años, recién había tenido guagua, tenía días mi guagua, y mi papá salió en la mañana temprano, yo me acuerdo solamente de que él no estaba, no apareció, salió temprano y no lo vi más… Como yo era secretaria de la Juventud Socialista era también perseguida por las fuerzas militares,así

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