36 En lo siguiente, se muestran imágenes de un bofedal que cuando llegó don Jorge a Ancolacane -aproximadamente 40 años atrás- no existía. Era una zona negra, dice, porque estaba totalmente quemada por el sol y la sequedad. El agua no llegaba, debido a que el cauce del río pasaba un tramo más abajo. Don Jorge creó una acequia, abriendo ramificaciones del río para regar esa área. MANEJO DE BOFEDALES Ese bofedal4 que está negro [don Jorge apunta a una zona árida] falta por regar, po’. Por no haber echado agua. Si usted echa agua todos los años, todos los agostos, que no le falte, estaría amarillito. ¿Ve que está todo negro? Ya se perdió ese bofedal. Estos bofedales son verdes en noviembre, diciembre. Ahora, por invierno, ya no: todo se ve amarillo. Antiguamente, mi abuelo Roberto -en paz que descanse-, él andaba pasteando cargado de su palita. Tal como estamos caminando [ahora], se pastea animales: cargado de palas, principalmente de palas. Ahí lo ves así [al bofedal], tú miras: A ver, ¿dónde me falta agua? Uno se pregunta a uno mismo. Se da cuenta al tiro: ahí donde hay agua está más verde. Uno de aquí está amarillo total. No hay agua. Entonces: ah no, falta agua ahí. Entonces hay que buscar, aumentar un poquito más. Ahora viene agosto para septiembre: hay que regar ya. Arreglar todos los bofedales, para que esté verdecito. Y los animales ahí pastan: lleno de llamas. El manejo de bofedal se hace a pulso: con pala y picota. Hay algunas acequias que pude trabajar con máquina excavadora que nos presta el municipio. Aunque la máquina no llega a todos los sitios, la aprovechamos hasta donde se pueda. Esto es lo que yo le llamo acequia. Esto lo limpiamos nosotros. Aquí el manejo es dividir el agua, y tiene que ser así: bien esparcido con agua. Entonces, el alpaquito llega, más rato, y por debajo está verdecito. Eso es lo que comen los alpacos. Aunque esté congelado, esto va a derretir. 4. Vegetación que crece en el altiplano y que depende del riego por acequia.
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