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9 Un antropólogo -y querido amigo- afrobahiano, dice que él es antropólogo con a minúscula, que no hay quien no lo sea. De alguna manera, todas las personas hacemos antropología. Pero el antropólogo con mayúscula delimita su quehacer, escoge el método y analiza rigurosamente. Él, dice, no quiere eso. No quiere ser objetivo, separarse de su historia personal, delimitar su quehacer o su metodología. No quiere dejar de escuchar su intuición. Adrede se escogió dar preponderancia al relato de don Jorge Quelca. Se considera esta una forma de honrar su voz y, con humildad, callar para escuchar lo que quiere compartirnos. Aunque no se citan, están de igual modo entre estas páginas, estos encuentros, diálogos y caminatas por los bofedales y antiguas construcciones, Adriana Guzmán, Moira Millán, Héctor Llaitul, Elicura Chihuailaf, Silvia Rivera Cusicanqui, Ailton Krenak, Rodolfo Kusch, Enrique Dussel, Antonio Bispo, Victoria Santa Cruz, Eduardo Viveiros, todas mis maestras y maestros, todas y todos mis ancestros. Que esta acequia que abrimos, con pala y picota, riegue las pacientes semillas secas y las impulse a germinar. Que sea en buena hora, Küyen.

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