102 eso es que tradicionalmente lo ocupaban, por eso. Traían buenas sandías, los más grandes. Y la quínoa es para abundancia, que abunde. Siempre tienen una especialmente para hacer su mesa. Mesa de cancha, decíamos nosotros. Cada corral tiene una mesa, ahí le echábamos, tiene un hoyito abajo. Se echaba, se prepara una mesa con cocoroco, alcohol, vino, con bandera [blanca], pastillas, con coca. Con el unto se para la bandera. Se ponían 2 banderitas de coca. Cada palito tenía que tener 6 hojas enteras. No puede ser ni más ni menos. Por eso, en 2 palitos tienen 12. Todo son… son especiales. Igual que el awayo, la ch’uspa; las rayas, los colores… todo tiene su orden. Todo eso se tapa y, arriba, se echa las pepitas de sandía y se tapa ahí con piedritas pequeñas. Se entierra [la bandeja], se le da a la tierra. Esa es la base. Arriba se pone su piedra planita, y queda tapadito. Y eso queda hasta el otro año. Otro año, otra vez. Cancha corral, se llama. Ese corral se maneja solamente para monta, para esquila… ese corral tiene que mantenerse limpio. Ahora ya no, ya no corre ya eso. Ya se olvidaron de esa tradición… el corral donde sea. Antes no; tenían un corral especial. Sagrado, como decían. No manejamos ahora como antiguamente. Yo manejo, tengo 10 machos, 8, depende. Pero eso lo manejo yo semanalmente. Tengo un cerco, tengo un corral suplementario, que tengo reservado para este tiempo. Tengo machos que dejo encerrados ahí. Y cada semana tengo que sacarle 2. Otros 2 salen, ¿para qué? Para que no me maltraten las hembras, porque si tengo todos los machos encima, ahh. Y se abortan y no hay preña. Ahora tengo poco; tengo como 100 crías. Ya están inyectados. Antibióticos para antes que se enfermen. Y vitaminas. Es lo único. Y ahora, mañana me toca bañar. Mañana toda la familia estamos bañando en Ancolacane. Desparasitar: 2 piños, mío, mi piño, y también del vecino ahí. Ahí nos unimos con las familias que nos llevamos bien. Mañana a esta hora estamos full trabajando. Ojalá que esté más solcito si quiere, que sea bonito para los animales. El día jueves un vecino me dijo: ayúdame, no tengo gente. Yo también estoy pillado con ene pega, le digo. Ya bueno, no importa, pero llámame cuando esté listo ganado el corral. Así que yo soy ganadero, yo sé qué es bañar. Se necesita gente. Ya, con mi vecino vamos a cooperar un rato. Ya vamos, listo. A las 10 nos fuimos. Estaba listo. Terminamos. Y nos invitó a un asado, un almuerzo en su casa. Algunos no, son cerrados; no quieren ayudar. No, a mí me gusta ayudar, al tiro lo hago. Bueno, mi abuelo era así, siempre, pero a veces también decía mi abuelo: ser tan bueno también es malo, trae problemas.
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