101 Monta dirigida Mi ganado está en Ancolacane. Tenía en Chapoco, pero me lo llevé, para hacer un solo piño, porque era doble pasto para cada… tenía, sí. Pero hay que pagar pastor. Mi primo decía: ya, vamos a pagar un mes tú, un mes otro. Ya, último, me estaba reclamando: mira esto no da mercadería, usted paga no más, yo tengo poco, usted tiene más. Ya, mejor, yo mejor voy a tener un solo piño para evitar problemas. A Chapoco traigo los más flaquitos, como tengo praderas, así… reservas. Traigo los más flaquitos, para tiempos octubre-noviembre, ya me traigo los machos que están flaquitos. Entonces, los alimento para esta fecha, tienen que estar bien alimentados los machos, tener buen forraje, para que rindan, cubran bien a las hembras. Así se manejan, sino… Antes había mucho macho, entonces maltrataban a la hembra… ya no se preña a los animales. Por eso se castraba. Yo manejo con 4 machos semanalmente. Y el resto, los dejo guardados en cerco. Por eso yo, todos los años, tengo 110 crías, 100. Si no, no soy ganadero. ¿Qué gano teniendo 60, 40? Y yo tengo que matar los 100, 80, y tengo que faenar los 80. En consumo, en venta, no sé, en charqui. Tengo que mantener la cantidad del piño, sino se me multiplica mucho. Antes las tropas eran más grandes. Pero había más gente, más niños. Por ejemplo, teniendo tantos hijos ya puedes decir: ¿Sabes qué, tú, hijo? Ya, encárgate de los machos, machos alpacas, machos llamas, el otro de las hembras. Así se trabajaba… No puedes castrar en tiempo de lluvia. Va a seguir molestando. ¿Cuándo es bueno el castrar? Después de junio, julio, para que no se infecte, todo eso. Junio, julio, agosto. A mediados del año, el castrado resulta. Y quedan santitos los machos; para temporada de lluvia, no te molestan. Ya de ahí para allá ya no puedes castrar ya. Y si castrái’, y eso sigue cursando, sigue molestando a las hembras. Nosotros en machaje mandábamos así: todos los alpacos feos, ya, hay que castrar; los bonitos no, porque esos necesitábamos para hacer monta. Así se mandaba antes. Y la fibra, especialmente. La que tiene mecha larga y finura. Antiguamente, no ¿quién tenía macho? Se arrendaba. El que tenía macho arrendaba. Se iba donde el caballero con su cerveza. Nunca había tanta cerveza antes, ahora es puro alcoholismo no más. Y su [hoja de] coca. Para suplicarle que por favor que nos preste, arriende, pa’ cuando tiene tiempo, o está disponible o no está disponible. Todo eso. Y aquí una fecha ya, pa tal fecha ya. Ahí íbamos preparando la casa ya, para hacer... Todo tiene tradición. Y en la monta era especial. Más preparaban ahí una cazuela de quínoa, para ese monta ¿Por qué preparan eso? Porque eran tantos granitos chiquititos se abundaban en la cazuela. Por eso lo hacían eso. Y después que hacían una buena cazuela de sopa de quínoa con lomo. Rica cazuelita era. Y después, al término, siempre había sandía. Traían sandía de Perú. Así una sandía, de 50 kilos traían. Y eso partía. Todas las pepitas eran sagrados que tenían que revolver en el platillo, los platos que dejaban en la mesa. Todos los corrales iban a una mesa que tradicionalmente hacen con hojas de coca, bandejas, todo eso. Pero ya después que se sirvieron todos sandía, todas las pepitas tiene que dejar ahí en la mesa. Al pensar, ve uno: las pepitas no son de un solo color. Hay de todos colores. Hay café, blanquito, negrito. Y así mismo también nacen las crías, po. Entonces, por
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