Patrimonio Alimentario Maule

205 PRODUCTOS MARINOS ALGAS Luche Nombre científico: Porphyra/ Pyropia columbina El vocablo proviene del mapudungun, luche o lluche, que significa yerba del mar que se come (Lenz, 1990, 733). Es un alga nativa chilena que habita en las rocas del intermareal alto y en Chile se encuentra presente desde Iquique a Tierra del Fuego. Se caracteriza por constituirse como una fronda o lámina que puede llegar a medir 10 cm de largo, 5 cm de ancho y 0,15 mm de grosor. Su color va desde un rosado violáceo a verdoso. Presenta variedad de formas, entre las que se distinguen frondas relativamente planas, onduladas o crespas. Su textura es suave al tacto, y, además, son muy flexibles y elásticas, altamente resistentes a la ruptura por tracción (Vergara, T., 2017). El luche se encuentra principalmente tapizando las rocas de las costas chilenas durante los meses de julio hasta finales de septiembre. Es recolectado a mano por cultoras y cultores que van desde temprano en la mañana cuando la marea se encuentra baja y pueden caminar por las rocas en las cuales está el alga: “Sí, obvio con la pura mano nomás sacando así, claro que las uñas quedan acabás así, porque uno saca de la roca directo. Las uñas se cortan al tiro, mire. Entonces, es por eso que uno con la mano nomás porque no puede ser con alguna herramienta, esto no se puede” (Verónica Valenzuela Muñoz, Cardonal comuna de Pelluhue). El trabajo de extracción del luche no es algo simple, hay muchos riesgos que corren las cultoras y cultores al momento de enfrentarse a los roqueríos. Desde el frío que les cala los huesos, y que con los años los termina por enfermar, hasta las olas traicioneras que llegan a inundar las rocas y que los obliga a tener sus técnicas para no sucumbir: “Cuando viene la ola, prefiero mejor quedarme quieta ahí... Uno nunca se tiene que ganar de frente cuando viene la mar fuerte, nunca de frente. Sí, porque la ola cuando viene, a usted las piernas las atrapa, entonces, en cambio, si usted se gana con un pie adelante y otro atrás, eso me enseñaron, sí, entonces la ola pasa” (Verónica Valenzuela Muñoz, Cardonal comuna de Pelluhue). El luche a medida que se va recogiendo se va depositando en canastos de mimbre y se enjuaga en las mismas rocas con el agua que llega para quitarles el exceso de arena. Una vez que los recolectores terminan sus labores, se dirigen a sus casas y se somete nuevamente a enjuague, esta vez con agua potable.

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