154 PRODUCTOS GANADEROS ANIMALES DOMÉSTICOS Albóndigas de cordero Como ya es tradicional en variadas recetas maulinas se parte con la preparación de un sofrito en una olla o sartén, que puede incluir cebolla, zanahoria u otra verdura disponible. Luego se vierte un poco de agua y “todas esas presas que no se sirven porque no están bonitas, se le echa a hervir con ese sofrito. Ahí para que le salga el sabor de la carne” nos indicó la entrevistada Rosa Morales Parraguez de la localidad de El Parrón, en la comuna de Maule. Paralelamente, de las piernas del cordero se saca la carne y se machuca con el cuchillo. “Bien molidita que quede. Y después de ahí le pico cebolla, le echo pimentón, le echo acelga. Todo [el] aliñito adentro. Y después de eso rallo pan amasado, le pongo un pancito rallado. [...] Al final uno le echa los huevos, los bate bien. Y le echa harina y de ahí la ve porque no se le pegue tanto aquí en las manos para hacer las bolitas . Variante de esta receta es la entregada por la señora Patricia Navarro Valdés de la localidad de Caone, comuna de Hualañé, aprendida de la familia de su suegra. Ella recuerda que para las trillas para un lado del estero realizaban albóndigas y cazuela y para el otro carbonada y cazuela. “Entonces yo no venía para acá. Mi papá me contaba, dijo, si hacen una comida con unas pelotas así de carne. Él nunca la había comido y eso que lo dividía solamente el estero. Y nos contaba. Hasta que después yo vine para estos lados, y ahí dije, ¿qué iban a hacer estas mujeres? ¿Qué iban a preparar? Y la señora Elvira la miraba yo como la preparaba. Y ahí aprendí”. Una de las diferencias es que va con la pulpa de carne desmenuzada. “[Se debe] picar la carne, después hay que juntar la zanahoria rallada, la cebolla picadita, el ajo, los huevos. Igual hay que ir incorporándolo a la carne al tiro [...] La sal, el aceite, un poco de ají de color [...] Ya mezclo todo [y hay que] echarle aceite, sal, comino también, orégano”. Con la harina y el pan rallado va espesando la mezcla. “[Va] tomando consistencia y cuando tiene una consistencia más o menos que no se pega tanto, porque si usted le echa mucha harina van a quedar duras. Y si le echa poca, se van a desarmar… Después toma un poquito de esa masa que hizo de la carne con todo, y un poquito de harina en la mano. Entonces en la mano no se pega. Y hace la bolita (Patricia Navarro Valdés, Caone, Hualañé). Una vez listas, las albóndigas se vierten en la olla con el sofrito y las presas del cordero, “ahí las voy a echar donde está la olla hirviendo. Hay que estar hirviendo harto para que no se deshagan” (Rosa Morales Parraguez, El Parrón, Maule).
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