70 …no es que [la llama] lo haya botado, sino que nació muy temprano, o sea, en la madrugada, no sé. Y cuando lo fuimos a ver, ya estaba la cría que apenas se movía y pataleaba, movía la boca; ya, que se moría. Y de repente abría, así de repente, la boca y como que no respiraba y era una cosa de desesperado, no sé… una desesperación que no sé si nace el amor ahí… pero le abro la boca y le inyecto aire, le empiezo a hacer presión en el pecho y empieza a volver a la vida, entonces ahí es como que nace el amor. Y ahí creció. Yo me acuerdo que, cuando lo veía correr, es emocionante porque tú le salvaste la vida, entonces eso es una conexión distinta. (Don Luis Chambilla. Dinámica grupal: Construcción colectiva de línea de tiempo, 02/12/2023) Nube de palabras de la dinámica realizada con ganaderos y ganaderas de Camarones. Elaboración propia. Como se puede verificar en la cantidad de veces que se presentan ciertos conceptos durante esta conversación, “cariño” y “animal” son dos palabras recurrentes. La primera palabra siempre aparece asociada a la segunda, de mucha mayor recurrencia (aparece 48 veces frente a las 10 que se menciona cariño), y a la palabra “amor”, describiendo así el cariño y amor por los animales. El Sr. René Mollo relata que reactivó la práctica ganadera porque le gusta el llamo. En tiempos pasados, su abuelo llegó a vender todos los animales que tenían, por lo que él no empezó con una herencia. Partió de cero comprando y, poco a poco, fue multiplicando la tropa y dándole animales a su esposa, la Sra. Emérica Huarachi, para que ella -dice- pudiera matarlos en caso de que la visitara su familia. Pero en su turno, la Sra. Emérica se refiere a su ganado diciendo: “yo tengo cariño a los animales. Tengo mis guachos”. Y sobre el comentario de su esposo, ella aclara: “No quiero sacrificarlos. Tengo mis guachos. Son muy queridos. Me encariñé harto. Me gustan”. Su esposo, con la misma sensibilidad hacia el ganado, agrega que le gusta ese animal, que lo estima. Finaliza diciendo: “la verdad es que me da sentimientos. El día que no hubiese ni uno, que si se acaba… pasará quizás algún día. Pero me trae mucha emoción”. Una vez más, en la construcción de esta línea de tiempo fueron enumerados los variados factores que imposibilitan que la ganadería camélida prospere. Por una parte, están el zorro y el puma,56 amparados por una ley que los protege y que, al mismo tiempo, abandona a las y los ganaderos ya que no se responsabiliza por los ataques a sus ganados. Por otra parte, está la escasa rentabilidad que genera la práctica ganadera. En palabras de la Sra. Janeth Gómez: 56. A pesar de que estos animales fueron nombrados 7 veces en total, ningún ganadero ni ganadera de Camarones hizo mención a ellos. En todos los casos, el ganadero de General Lagos fue quien se refirió a estos depredadores.
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