EL MANDINGA :: Historias del diablo en la zona central de Chile

99 Finalmente, agrega Eltit, se presenta un documento que explica que Putiel y Barreta se han reencontrado, cuando este se ve beneficiado por una libertad temporal de dos días y expresan que lo único que desean es volver a reunirse para restablecer la extraviada paz familiar. Estedeseo se confirma con la declaracióndel fiscal, que absuelve aBarreta por falta depruebas concretas para demostrar el delito y que Putiel deberá presentar un comportamiento a la altura de una buena esposa: guardar la paz y la unión con su marido, así como comprometerse a no volver a actuar con tal ligereza, de lo contrario se le impondrán las mayores penas. Si esto aconteció tal como se expone, los hechos son mucho más horrorosos que si los hubiera cometido el mismo diablo, confirmando una vez más que la cruda realidad supera con creces a la ficción. El lugar de los hechos La casona donde transcurren estos hechos, tanto los de ficción como los reales, aún se encuentra en pie, aunque solo conserva la fachada, siendo completamente refaccionada después del terremoto del 27 de febrero de 2010. Originalmente construida en 1710, la propiedad ubicada en la esquina de las calles 18 de Septiembre y O´Higgins actualmente pertenece al matrimonio conformado por Jenny y Joel, quienes, quizás por el hecho de no ser originarios de Alhué, se mostraron totalmente abiertos a compartir algunos de los secretos que aún respiran entre esos muros. “La casa se la compramos a una anciana viuda de un exregidor de la zona. Cuando la adquirimos y empezamos a hacer diversas reparaciones, necesitábamos contratar personal, y en Alhué fue imposible. Tuvimos que traer gente de Santiago, porque todo el mundo en Alhué le tiene terror a esta casa”, asegura Jenny. “Aquí han pasado cosas bastante extrañas, pero no tenemos miedo ni somos supersticiosos. Eso sí que, cuando le he contado las cosas que ocurren acá a algún vecino, me han respondido ‘claramente, te fue a visitar el Discreto’”, complementa Joel, aportando además un eufemismo inédito para referirse al diablo: el Discreto. Dentro de los muchos sucesos extraños que han ocurrido en la propiedad, Jenny destaca los que relataremos a continuación. El objetivo del matrimonio era transformar la vivienda en una residencial para brindar alojamiento a turistas y a funcionarios de las mineras aledañas. El negocio representaba una oportunidad, dada la escasez de ese tipo de servicios en Alhué y, además, tenía el valor DONDE EL DIABLO PERDIÓ EL PONCHO

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