EL MANDINGA :: Historias del diablo en la zona central de Chile

133 DONDE EL DIABLO PERDIÓ EL PONCHO El diablo y Patricio Larraín Gandarillas. Figuras en loza policromada, obra de Marta Contreras, desarrollada para la producción del documental “Mitos y Leyendas de Peñaflor”, de CarzCine. Productor Ejecutivo Claudio Rodríguez Zúñiga. En 1893, tras dos décadas de arduo trabajo en los intestinos del cerro, el agua del Mapocho por fin corrió desde la ladera sur hacia el lado norte de los cerros. Se cuenta que cuando eso ocurrió, un peón corrió animadamente hasta la casa del hacendado para dar conocer el feliz acontecimiento. Mientras desayunaba, Larraín Gandarillas escuchó al entusiasmado inquilino prácticamente sin inmutarse, respondiendo “para eso lo mandé a construir”. Marta Contreras, artesana que mantiene viva la tradición de la loza policromada de Peñaflor y que participó en la producción del microdocumental “Mitos y leyendas de Peñaflor”, asegura que la historia de Patricio Larraín Gandarillas con el diablo tuvo dos finales: “Por un lado, está la perspectiva de los inquilinos, que aseguran que una vez cumplido el plazo del pacto, el diablo se dejó caer por Peñaflor para llevarse el alma de Larraín Gandarillas. Sin embargo, desde la óptica del patrón, la leyenda concluye de otra manera: se dice que Larraín Gandarillas y el diablo contemplaban el paisaje desde la cima de un cerro en Pelvín”. —Todo lo que observas y mucho más te lo puedo entregar, a cambio de tu alma —dijo el diablo tentando al terrateniente. —Todo eso lo puedo obtener sin tu ayuda. ¿Acaso no te has dado cuenta de que yo soy mucho más poderoso que tú? —contestó Larraín Gandarillas. Ante esa respuesta, el diablo quedó completamente humillado y desapareció.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy