EL MANDINGA :: Historias del diablo en la zona central de Chile

13 El diablo con una espuela adentro de una chingana, bailaba la sajuriana con una diabla chicuela. Al toque de una vigüela, saltaron los condenados, se arrebató un pollo asa’o que había sobre la mesa. Y por tragarse una presa el Diablo murió atora’o. No obstante, esta tonada también nos refiere el carácter mundano e incluso vulgar de este diablo: baila cueca, se emborracha, hace perro muerto, juega a la rayuela y al monte, apuesta y pierde. Es agricultor, pero también minero. Puede ser poderoso y, al mismo tiempo, es un pobre diablo. Puede hacer pactos, entregando riquezas a cambio de almas, pero también puede ser engañado por los términos de un contrato cuyas cláusulas serían objetadas por el leguleyo más inexperto. Para la realización de este libro, hemos realizado un recorrido por distintas localidades de Chile, como Pisco Elqui, Valparaíso, Petorca, Peñaflor, Conchalí, Pirque, Doñihue, Machalí, Los Andes, Alhué, El Huique y Hualañe, entre otras, para conocer y rescatar las historias que aún perviven en la memoria de los viejos y que corren el riesgo de perderse cuando ellos partan. Las próximas páginas están dedicadas al Mandinga, al Cola de Flecha, al Cachudo; a este diablo chileno y a todas las historias que protagoniza, que continúan vivas en las distintas regiones de la zona central de Chile. A Satanás, ese otro diablo, no lo queremos ver ni en pintura. PRÓLOGO Paula García Valenzuela Pablo Poduje Silva

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