ASÍ SOMOS: 34 AÑOS DE HISTORIA 30 EL TRABAJO EN EL FUNDO DE SAN JOSÉ DE PEÑUELAS, SIN LEYES LABORALES NI SINDICATO… La vida y el trabajo en los distintos fundos de la región de O’Higgins seguía la estructura típica de la hacienda, habiendo trabajadores obligados que debían prestar sus servicios a la familia a cargo de las tierras solo por haber nacido allí. Muchos de quienes hoy viven en San José de Peñuelas provienen de familias históricamente campesinas, siendo los trabajadores sindicalizados de hoy, los descendientes de los apatronados del ayer. Varios recuerdan en su infancia, siguiendo a sus familias, haber transitado por diversos predios del sector antes de llegar al Fundo San José de Peñuelas. Esta movilidad no era siempre voluntaria, sino que respondía a desalojos injustos, siendo comunes las acusaciones arbitrarias de robo, alcoholismo o de desórdenes que alentaban a la rebelión contra los patrones. La gente quedaba botada, no solo sin trabajo, sino también sin casa, por lo que el riesgo de organizarse contra los terratenientes era muy alto, más aún cuando eran los patrones los que poseían el poder económico y político. Salomón nos cuenta que, en esa época, ser expulsado del lugar de trabajo suponía inmensas dificultades para poder insertarse en un nuevo fundo, pues la gente quedaba marcada y estigmatizada como ladrona o peligrosa. Además, cuando sí se encontraba trabajo, este se caracterizaba por su dureza y amplia subordinación de los trabajadores a los patrones. Era la gran administración
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