ANTOLOGIA 2025

::204:: ANTOLOGÍA 2025 En Mañihuales, un carpintero le habló de una mujer pelirroja que usaba una medalla igual. En La Junta, otra persona le contó que esa mujer lloró un hijo perdido. Mateo ya no buscaba a una madre. Buscaba saber de dónde venía su alma. Pasaron los años. Su pelo se llenó de polvo de camino. Su voz se volvió calma. Su mirada, honda. El regreso. Dicen que en el lago Bertrand encontró a una anciana con ojos de bosque. —Tú eres hijo de mi hermana —le dijo—. Ella te dejó libre, pa’ que fueras de todos y de ninguno. Y vos, Mateo, cumpliste con tu andar. Mateo se quedó unos años ahí, sembrando, pescando, enseñando a los cabros chicos a escuchar al viento. Pero un guacho del viento no se queda mucho. Un día nomás se fue sin ruido. Como siempre. La sombra que guía. Hoy, si vas solo por un camino viejo de Aysén y ves una sombra montada en un caballo oscuro… no temas. Es Mateo. El guacho que se volvió parte de la tierra, del viento y de las historias que aún se cuentan al calor del fogón. REGIÓN DE AYSÉN DEL GENERAL CARLOS IBÁÑEZ DEL CAMPO

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