::171:: HISTORIAS CAMPESINAS Casi en puntillas, la mujer tomó los bordes de su vestido para dar inicio al tan ingrato trámite que la obligaba a estar allí. Luego de unos segundos, cuando consiguió un mínimo de concentración y relajo, escuchó un pequeño susurro que no lograba descifrar y que luego se transformó en un aterrador sonido bestial que cubrió todo. La caseta se estremeció por completo y la mujer, en la peor posición que se podía encontrar, quedó frente a la cabeza de un grandote y peludo cerdo que habitaba justo atrás del rudimentario wáter. De un simple empujón el animal abrió la caseta, metiendo su gran cabeza, que buscaba indagar en zonas poco cómodas e imprudentes para la refinada señorita capitalina. Ella salió horrorizada corriendo con las enaguas a media rodilla, sin importar nada más que el temor al aterrador chancho, quien, como tomando una actitud burlesca, solo siguió revolcándose sobre un charco regalón que se formaba en la parte de atrás del primitivo baño. REGIÓN DEL LIBERTADOR GENERAL BERNARDO O'HIGGINS
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