ANTOLOGIA 2025

::132:: ANTOLOGÍA 2025 AQUÍ LLEVO A TODAS MIS WARMIS6 Mónica Segovia Segundo lugar regional Iquique 28 años Amaba sentir el roce de sus manos con su cabello y los pequeños tironcitos que dejaban su cabeza mirando hacia las estrellas, el trapecio enredado de los dedos de abuela con los tres mechones de pelo que formaban su trenza negra hasta mitad de la espalda. Era el ritual sagrado de las mañanas previas a la escuela, acurrucadas ambas en su awayu7, Katari de espaldas mientras ella pacientemente araba sus cabellos con sus extremidades adoloridas por el movimiento arácnido y repetitivo de trenzar y trenzar. En este gesto, le decía, se entrelazaban las historias de sus ancestros, se guardaba en cada nudo la memoria de las warmis de su familia y así, vivirían en ella para siempre. “Cuando seas mayor, será tu turno de trenzar a tus hijas, a mí y a tu mamá, cuando estemos viejas y nuestras manos estén crespas, nos trenzarás y te guardarás en nosotras” le decía, pero Katari nunca aprendió. "La última vez que mi awicha8 me trenzó fue una noche antes de dormir, estábamos fuera de nuestra casa, alrededor de una fogata que nos refugiaba del frío. Tenía el cuello torcido hacia atrás, y miraba fijamente las estrellas. Sentí un tirón muy fuerte, y justo en ese momento una wara9 iluminó incandescentemente el cielo. No sé si habrá sido mezcla de mi imaginación, pero recuerdo una luz fuerte y haber achinado los ojos. Tuve una sensación extraña en mi estómago, sabía que las estrellas nos hablaban. Mi awicha sintió mi angustia, y al terminar de trenzar mi k’ana10, en esa misma posición me abrazó y miramos el cielo. “¿Qué te dicen las warawaranaka11, Katari?” me preguntó, pero a pesar de lo que sentí, no pude decir nada, nos quedamos así entre el calorcito y la luz naranja del fuego. Al día siguiente ella y mi mamá partían a ser una con la pacha. Hace dos años ya que no trenzan mi cabello, a enredos y luchas mi padre apenas logra hacerme una triste y baja cola de caballo. Cuando le pido que me trence me dice que él no sabe de eso, que son cosas de mujeres. Extraño el tironcito de mis pelos enredados, a mi awicha contándome historias de sus abuelas, y de las abuelas de sus abuelas mientras yo con el cuello torcido miro la phaxsi12 brillante y enorme en el cielo. Mi mayor tristeza es que, al no trenzarme, no he podido guardar a mis warmis en los nudos, me las imagino revoloteando perdidas, sin ningún pelo en el REGIÓN DE TARAPACÁ 6 Warmis: voz quechua y aimara que significa mujer, asociada a la sabiduría, fuerza y rol ancestral de las mujeres andinas en la vida comunitaria (nota de la edición). 7 Awayu: manta o tejido cuadrado de lana, típico del altiplano andino, usado para cargar cosas, cubrirse o como pañal, y que también se conoce como aguayo en otras regiones (nota de la edición). 8 Awicha: palabra quechua que significa “abuela” o “mujer anciana” (nota de la edición). 9 Wara: en quechua y aymara, significa “estrella”; también se usa para referirse al atardecer o crepúsculo colorido (nota de la edición). 10 K’ana: trenza larga y gruesa, típica del cabello trenzado en la tradición andina, especialmente en niñas y mujeres jóvenes (nota de la edición). 11 Warawaranaka: forma plural de “wara”, que en quechua y aymara significa “estrellas” (nota de la edición). 12 Phaxsi: significa "luna" en aymara y es un concepto fundamental que representa la energía femenina, la fertilidad y los ciclos naturales (nota de la edición).

RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy