ANTOLOGÍA 2024

::175:: HISTORIAS CAMPESINAS REGIÓN DE ÑUBLE —Inteligente el quiltro y tan ordinario —Tanchito no le contestó y siguió jugando con su perro—. ¿Qué más sabe hacer? —Nada más —contestó Tanchito. —¿Echémoslos a pelear? —No, el tuyo gana, es más grande, el mío no sabe pelear, solo sabe jugar y correr. —¿Correr?, echemos una carrera, entonces. Tanchito levantó la vista, lo miró sostenidamente a los ojos a la vez que asentía con la cabeza. —Ya, mañana —contestó entusiasmado. —No, el domingo en la mañana —replicó el otro niño— tengo cosas qué hacer. Mi papá me necesita. Tanchito le había pedido a su madre que le hiciera un jinete de trapo para ponérselo a Pichín. Cuando practicaba a quedarse quieto hasta recibir la orden de correr, se lo amarraba en el lomo. Con el galope del quiltro el mono se balanceaba. El niño reía a carcajadas, feliz. Domingo, media mañana, se había corrido la voz de la carrera, unos trabajadores limpiaron un espacio de un potrero, poco a poco fue llegando la gente del fundo, ansiosa de entretención. Pichín llegó a la siga de Tanchito desconociendo que era la atracción de la jornada. Cuando vieron al niño con el pequeño perro, los campesinos aplaudieron mientras gritaban ¡Pichín, Pichín! Tanchito, más serio que un ajo, indicó el lugar de partida haciendo una raya en el suelo con su pie. Luego caminó dando largas zancadas y contando cada paso. Cuando contó hasta cien, dibujó otra raya señalando la meta, buscó un palo corto y repaso la línea de llegada. En ese momento hizo su entrada el hijo del patrón, llevaba a su perro sujeto con una cadena. El niño se acercó al muchacho para explicarle el modo de carrera. —Esta es la partida —dijo— nosotros esperaremos a los perros allá en la meta. El perro tiraba de la cadena, gruñía, mostraba los dientes, forcejeaba por comerse a Pichín. Un campesino viendo la situación atinó a traer un tablero que separara a los perros en el punto de partida. —Ya pues, ¿qué apostamos? —dijo el muchacho. —Nada —contestó Tanchito—, es solo un juego. —No, pues, apostemos algo.

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