ANTOLOGÍA 2024

::152:: ANTOLOGÍA 2024 No me quedó más que obedecer en silencio. Entretanto, mi mamá estaba conversando con la señora Mercedes, así se llamaba la santiguadora, ella le preguntó cuántos días llevaba enferma la guagua. Mi mamá se apresuró a responder que la Matilde llevaba cuatro días enferma, que estaba muy decaída, sin ganas de comer, con fiebre y diarrea, y que ya la habíamos llevado al médico en la capital, pero que no nos habían dado un diagnóstico. La viejita declaró: —No es el primer caso que veo así, los médicos de ahora no creen en los saberes de los antiguos y cuando no encuentran la razón del mal, los mandan de vuelta a la casa como si nada. A ver, déjeme revisar de cerca a la criatura. La miró con detención fijándose principalmente en los ojos, le palpó la guatita y luego dijo: —Los signos son claros, tiene el ojito izquierdo más chico y lloroso, pero hay que comprobar. Lo que hizo a continuación me dejó sorprendida. Se acercó a la Mati y le pasó la lengua por la frente y con tono muy serio afirmó: —Está saladita, eso es señal de que la guagua está ojeada. De inmediato mi mamá dijo resignada: —Entonces era cierto que la niña tiene mal de ojo. Creo que nunca había escuchado hablar de tal enfermedad, pero todo en el ambiente indicaba que se trataba de algo grave. La santiguadora prosiguió a dar unas indicaciones a mis padres para comenzar con la santiguación, mientras observaba a los adultos moviéndose de un lado a otro y juntando varias cosas en la mesa del comedor. Cuando estaba todo listo, comenzó el ritual. La señora Mercedes le pidió a mi mamá que se sentara frente a ella con la guagua en brazos. Una vez en esa posición sacó un crucifijo que tenía colgado en su cuello y con los ojos cerrados comenzó a rezar una oración larguísima que nunca había escuchado pero que decía lo siguiente: Digo la una, que es una, la virgen parió en Belén y siempre ha quedao’ pura. Las dos, las dos tablas de la ley. La una es una, la virgen parió en Belén y siempre ha quedao’ pura. Las tres son las tres Marías. Las dos, las dos tablas de la ley. La una es una, la virgen parió en Belén y siempre ha quedao’ pura. Los cuatro, los cuatro angelitos…16. 16 Fragmento de la oración “Las doce palabras redobladas” (nota de la autora). REGIÓN METROPOLITANA

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