ANTOLOGÍA 2024

::150:: ANTOLOGÍA 2024 —Buenas noches, amigo ¿tendrá algo para comer? Le pasé la misma sartén que había comenzado a comer yo, le acerqué el choquero y el pan con queso. Él solo comía. No sabía qué preguntarle, todavía estaba tiritón hasta que le dije: —¿Para dónde va, gancho14, a esta hora? —No recibí respuesta. Después de comer, dejando la sartén y el choquero en el suelo dijo: —Al valle de Mauro. Buenas noches. Gracias. Se alejó por la huella que bajaba a las bardas blancas que, por lo demás, era la única que llegaba al refugio. Lo seguí con la vista. A esa hora ya asomaba la luna por detrás de los cerros, se notaba clarito cuando caminaba pal’ bajo, luego se paró a un costado del estero, permaneció ahí unos veinte minutos, yo no le sacaba la vista de encima. Luego comenzó a saltar por las piedras del estero, cruzándolo, caminó un poco hacia abajo y se volvió a detener al costado del camino. No sé cuánto rato permaneció inmóvil en ese lugar, como esperando algo, quizá a sus compañeros de fechorías. No tenía explicación. Pensé hacer una especie de puesto de guardia, me acomodé a vigilarlo hasta que decidiera seguir su camino. De una carrera fui a buscar el poncho y seguí en mi puesto, como si estuviera en la guerra. Ya comenzaba a amanecer, quizás tengo que haber pegado los ojos en algún momento, pero el desconocido seguía ahí, en el mismo lugar, no podía entender qué hacía, hasta que decidí enfrentarlo. La pronta salida del sol me dio valor. Bajé por la huella que me haría volver al camino. A medida que me iba acercando, el desconocido como que se transformaba, iba adquiriendo otra pose hasta que llegué a las bardas blancas y exclamé: —¡Qué diantres! ¡Qué bruto que me he puesto! ¡Mira que un cactus me tuvo desvelado toda la noche! —y a la vez el Bandido por fin sacó su ladrido. En el lugar había un cactus, casi con forma humana, era la figura que vi toda la noche. A pesar de que he pasado cientos de veces por ahí, nunca lo había visto. ¿Sería algo que me quisieron decir? ¿Será un ánima buscando descanso? ¿Hasta puede ser un entierro15? Después de esa noche, cuando vamos pal’ alto, el Bandido se me adelanta y corre ladrando alrededor del cactus, cuando voy en frente le digo: —Buenos días…ño, y el susto que me hizo pasar —y el Rucio se pone algo inquieto. 14 Gancho: en zonas rurales chilenas se utiliza para referirse a amigo o persona (nota de la edición). 15 Entierro: palabra usada en algunas zonas rurales para denominar al lugar donde se encuentran tesoros y cosas de valor que se ocultaban bajo tierra (nota de la edición). REGIÓN DE VALPARAÍSO

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