ANTOLOGÍA 2024

::144:: ANTOLOGÍA 2024 REGIÓN DE COQUIMBO Ella no quería lo mismo para su hijo. Él no sería un peón de fundo, un pata rajá como les decían, y así hizo de su trabajo su sueño. Él sí saldría adelante. Primero le dio educación, cosa difícil en aquellos tiempos para el hijo de una empleada. Pero ella consiguió con un regidor de la época que pudiera educarse. Luego vino el servicio militar. Su hijo fue edecán del Presidente de la República y después estudió en la Escuela de Minas. Y así su hijo le cumplió su promesa, ya no era peón de fundo, era un profesional y su orgullo. Y salió al norte, al Mineral de Santa Fe, en busca de un mejor futuro para él y también para ella. Pero la Ésta ya estaba acostumbrada a ser la nodriza de la familia de la casa patronal. Ya no sabría cómo vivir una vida propia, aunque aún viajaba en sus cuentos y libros, y conocía a un príncipe y al hermoso lugar que soñó tantas veces. Su hijo conoció una buena mujer, tuvo nueve hijos y no se olvidó del esfuerzo de su madre. Le construyó una casa pequeña, llena de árboles frutales y una higuera fresca donde podría descansar junto a sus nietos y esa gran familia que siempre soñó. Ella envejeció y cuando al fin pudo descansar solo se sentó bajo la higuera y se durmió para siempre. Yo soy descendiente de esa esforzada mujer que cambió nuestro destino y que luchó y trabajó para que su descendencia rompiera la cadena del peón y patrón. La Ésta tenía nombre, se llamaba Melissa y yo la recuerdo orgullosa porque era mi abuela.

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