::140:: ANTOLOGÍA 2024 REGIÓN DE ATACAMA Corre y Vuela Milko Urqueta Torrejón Tercer lugar regional Vallenar 52 años El rudo sol de Atacama sugirió esa tarde una tregua de sombras para el desvencijado camión mixto. La Flor del Valle12, con su pasaje completo, bramaba como un animal exhausto cuando las cuestas del Valle de El Carmen parecían empinarse adrede, como si fueran parras sacudiéndose del talle a una molesta oruga. Era éste el último vehículo de su especie en todos los recorridos del valle. Mitad micro, con una docena de asientos rígidos enemigos de los riñones y una popa descubierta para el cargamento de canastos, cajas, javas de fruta, maletas y cuánto hay de cachureos, que no pocas veces incluía chanchos y perros. El resuello de la vieja máquina subía y se adelantaba a esa hora con el viento de media tarde, ascendía y se arremolinaba entre las copas de los paltos, para posarse luego entre los bultos de los pacientes viajeros que aguardaban la locomoción algunas leguas más adelante. Uno de aquellos era Gudelio Santander, exfutbolista y ex DT de la Unión Española y, desde hacía una década, entrenador en su natal Conay. Gudelio regresaba al pueblo luego de haber dirigido al popular equipo de fútbol “Corre y Vuela” ante su clásico rival el “Chigüínto Unido” en un trascendental cotejo por la definición del campeonato rural. El elenco conaíno había sufrido una abultada derrota de cinco goles a cero ante los locales, quienes a esa hora celebraban el triunfo a orillas de la cancha de tierra. Las rancheras y las risotadas inundaban la espera de Gudelio Santander y también la de sus cabizbajos dirigidos, varios de ellos aún vestidos con la revolcada indumentaria de juego. —Don Gude, por ahí se oye La Flor del Valle —anunció casi con pucheros un colorín de no más de veinte años y que lucía un vistoso vendaje en el tobillo derecho. Santander fumaba en silencio, su mirada vagaba por los altos cerros que dominaban Chigüínto. Parecía querer encontrar entre las llagas de roca de los farellones la respuesta para el famélico desempeño de sus jugadores esa tarde. Las burlescas nubes de algodón que rebasaban velozmente los portezuelos le recordaban con desolación los disparos extraviados de sus delanteros frente al pórtico rival. Sexta final consecutiva y una vez más tenían que devolverse con las manos vacías. Empezaba a hacer frío y el viento se le colaba al entrenador por los agujeros de su buzo deportivo. Las zapatillas de color indefinible aún no se le secaban luego de meterse a las acequias en la búsqueda de balones perdidos. 12 La Flor del Valle: fue un servicio de transporte público en Vallenar, Chile, que inició sus operaciones en 1936 (nota de la edición).
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