ANTOLOGÍA 2024

::132:: ANTOLOGÍA 2024 REGIÓN DE ANTOFAGASTA Mañungo el chungungo9 Any Roa Bravo Segundo lugar regional Mejillones 63 años En una mañana tibia de primavera, me encontraba mirando la playa frente a mi casa de la población Playa Blanca de Antofagasta, cuando decidí correr hacia los roqueríos en busca de piures. Me encontraba nadando mar adentro cuando escuché unos quejidos lastimeros. Me encaramé entre las rocas y presurosa fui a ver de qué se trataba. Me encontré con un pequeño chungungo moribundo enredado de su cola en unas redes y, para empeorar su situación, medio picoteado por las gaviotas. Así que lo socorrí, le cubrí su cabeza con mi toalla y lo zafé de las redes con mucho cuidado, cortándolas con mi cuchillo piurero. Cuando lo tomé en mis brazos estaba inmóvil, casi muerto y frío, era muy pequeñito. Me propuse luchar por su vida sin mayores conocimientos, solo con la buena intención que nació de mí en ese momento de dolor. Lo llevé a mi casa e inmediatamente mis padres se apiadaron de él, se notaba que tenía muy poca edad por lo chiquito que era. Por sus heridas e infecciones todo se veía muy desalentador. Lo limpié con agua de nuestro viejo árbol de matico y curé sus heridas con agua oxigenada. Ahí soltó un pequeño quejido y sentimos la esperanza de tenerlo vivo. Él, con sus ojitos negros, agradecido, nos miraba. Mi padre improvisó una pequeña piscina con unos neumáticos grandes que se consiguió con nuestro vecino camionero. Usó los neumáticos para hacer las paredes, de piso le pusimos nylon y sobre éste unas piedras ovaladas que trajimos de la playa. Llenamos la piscina con agua de mar que trajimos desde la playa con unos baldes. La idea, según mi papito, era que se sintiese cómodo y estuviese como en su hábitat. Todos los días le limpiábamos con agüita de matico sus heridas, no quisimos usar nada más. Para tener más información sobre el chungunguito le consultamos a mi tío Pepe que era pescador, cuáles eran los hábitos y costumbres de los chungungos. Mi tío nos ayudó mucho con su información, incluso aportó muchas veces con pescados para la comida de nuestro nuevo y curioso huésped. Al principio, el chungunguito no se metía mucho al agua, pero hizo muy buena amistad con mi perrita Peta, quien al escuchar sus quejidos le lamía las heridas y lo cobijaba en su casa por las noches. Hasta el día de hoy pienso que Peta lo adoptó como un hijo. Comencé a alimentarlo con pescado que íbamos a pescar con mi papá o nos regalaba el tío Pepe, también le dábamos piures y choritos que sacábamos de los roqueríos y, como no podía estar sin nombre, le pusimos Mañungo, porque rimaba con chungungo. Mañungo ocupaba casi todo mi tiempo y energía en esas vacaciones del verano de 1970. Así se fue recuperando de a poco. Mientras yo dormía esas primeras noches, me decía a mí misma que sí podía salvarlo y sentía que juntos podíamos luchar con ansias por salvar su vida. 9 Chungungo: gato de mar o marino, es una nutria que habita en las costas pacíficas y del Atlántico Sur de Sudamérica (nota de la edición).

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