HISTORIAS, MEMORIA RURAL Y FUTURO: a 50 años del Golpe de Estado

HISTORIAS, MEMORIA RURAL Y FUTURO: A 50 años del Golpe de Estado ~195~ la delación y la complicidad. La violencia a partir de 1974, luego del tiempo del ‘gatillo fácil’ de los meses de septiembre a diciembre de 1973, se hace selectiva –focalizándose en el PS, el MIR, luego el PC– y ésta no existe sin delación. A 50 años del golpe, la pregunta es qué pasó con la sociedad civil”279. Y ese complejo tema, la participación activa de civiles que fue mucho más evidente en el campo, para Guerrero “más allá de lo que hemos realizado e identificado sobre lo que hicieron los perpetradores y quienes son las víctimas, me refiero a los llamados informes Rettig y Valech, tenemos que reflexionar sobre la dinámica de la violencia y cómo está también involucró al conjunto de la población. La población, en contexto de violencia aniquiladora, como ocurrió durante la dictadura, fue obligada a tomar posiciones y esa posición, en algún momento fue la de pasar desapercibida, pero en otros casos se plegó a la producción de la violencia mediante el mecanismo de la denuncia. Y finalmente tenemos ejemplos muy valiosos que los podemos rescatar para el presente, que hay una parte de la población que le hizo frente, que la resistió de forma muy variada y ejemplos de ello son el Comité Pro-Paz, la Vicaría de la Solidaridad y las agrupaciones de derechos humanos”280. Elizabeth Lira a su vez señala que “al momento del golpe militar, la Junta de Gobierno decretó el estado de sitio, entendido como ‘tiempo o estado de guerra’ y además declaró estado de emergencia en las provincias. Con el decreto ley 5 no sólo se instaló un estado de guerra jurídico, sino que pretendía modificar el Código de Justicia Militar y la ley de Control de Armas, haciendo más severas las penas para diversos delitos. A pesar de las declaraciones iniciales en contrario no se trataba meramente de ‘restaurar’ el imperio de la ley, sino de instalar una profunda transformación político-institucional que ‘legitimara’ la represión drástica y masiva que se llevaba a cabo”281. 279 Id. 280 Id. 281 Elizabeth Lira y Brian Loveman, Poder judicial y conflictos políticos (Chile:1973-1990, Tomo III, Lom ediciones y Universidad Alberto Hurtado, 2020, pág. 26. La represión en Chile, a diferencia de otros países, es selectiva: partidos políticos, líderes, dirigentes. Si uno repasa los ejecutados y desaparecidos de Lonquén, son todos dirigentes, lo mismo en el complejo maderero Panguipulli. Hay una especie de venganza, vendetta, con quienes encabezaron los procesos de transformación. Elizabeth Lira.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy