67 Paja brava Es increíble que en toda esta pampa ya no hay paja brava. Es pura tola verde; igual que en Visviri. En ciertas partes crece la paja brava. Pero en lo más alto: en los cerros. Estas pajas se buscaban por la altura. Se sacaba todo lo que es grande, y es lo que servía para techar la casa. Todos esos cerros; está lleno de paja brava. Contaban los abuelos que antes llovía más. Y paja brava crecían más altos: como 70 [cm], hasta 80 [cm] de alto. Ahora ya no se ve eso. Ahora hay cortita: 40, hasta 50, lo veo yo. La aparición de la paja brava (iru wichhu en aymara, según la escritura propuesta por el profesor Mamani) en el bofedal ofrece una transición casi natural de las plantas que crecen en él a las construcciones tradicionales. Lo que sigue, por ende, es una descripción minuciosa del trabajo con la paja para prepararla como materia prima en la techumbre de las casas. El detalle de la construcción será expuesto en el siguiente apartado mientras que este corresponderá a un subcapítulo misceláneo, donde todavía es preponderante la importancia del bofedal pero son descritos los pasos previos a la construcción como tal. Don Jorge Quelca cosechando paja brava. Registro personal.
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