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54 Vista general de la planta de la tuna. Registro personal. Pero había uno… mi primo era experto en encontrar los huevos. Ellos eran bajos recursos… cambiaban mercadería con eso. Daban 2 huevos, 3 huevos y tenían su kilito de azúcar, de arroz, de harina. Esa flor, a la final, se vuelve tuna. Mi abuelo decía “suri”. Entonces íbamos a buscar huevos de suri. ¡Vamos a buscar huevos de suri! Nunca encontraba yo. Era mala suerte, parece. Ellos sabían de puro rastro no más, de que ya han caminado mucho…no sé. Pero tenía un secreto, también… cómo conocían. La tuna también se usa para la pintura y para el estucado, porque esa babosa que bota, al secar, queda como cola-fría. Mi abuelo lo ocupaba para que no lo lave la lluvia. Nosotros lo preparábamos allá: tenemos cal en un balde y echarle agua fría, remojarlo en un tambor con tuna picada o aplastada, y sale un líquido que es baboso. Entonces uno mezcla ahí, pinta. Para pintar no más; nunca lo hemos trabajado como para adobe [construcción].

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