210 PREPARACIONES DULCES Empanadillas de pera Era una preparación que se realizaba tradicionalmente en los meses de invierno con las peras secadas en verano y otoño, para ser consumida por todos los miembros de la familia. Hoy en día la podemos encontrar en diferentes estaciones del año. La señora María León Gallardo de la localidad de Pilén, comuna de Cauquenes, nos relata: “Más se come en el invierno porque uno en el invierno es cuando tiene más tiempo de hacer esas cosas [...] guardaban la fruta seca para el invierno. Bueno, aquí... en Cauquenes todavía salen a vender”. La pera utilizada antiguamente para el relleno “le llamaban la pera chanchera, tiene un nombre, pero no me recuerdo bien el nombre, esta pera se recoge, se parte, se seca con cosas limpias y después se remoja, se cuece eso, se pone azúcar, cáscara de naranja, se muele después” (Iris Ilufi Díaz, Cauquenes). La señora Meres Jaque Díaz aún vende empanadillas de pera en la feria de Cauquenes. Tanto ella como la señora Ilufi Díaz conservan recetas que vienen de sus abuelas y que han traspasado a familiares y conocidas. Las empanadillas se elaboran con harina de trigo, son más pequeñas y alargadas que una empanada de pino. El relleno y la masa debe quedar con textura suave. Para el relleno se necesitan peras secas, pueden ser de cosecha propia o compradas. Si es la primera opción, se deben cosechar las peras, partirlas, sacar el corazón y dejarlas al sol preocupándose de que no se expongan a las lluvias. “Esa es la que uno, si quiere, la echa a remojar ahí y después se cuece. Se cuece ahí en agüita con un poquito de azúcar, a su gusto. Y después se hace la masa, pero se moja con el mismo juguito que se coció. Para que quede pasadita y quede como cafecita la masa también” (María León Gallardo, Pilén, Cauquenes). La pera seca se lava y se cuece en agua. Como nos indicó María León Gallardo, puede ser con o sin azúcar según cuánto dulzor se desee. La señora Arcy Huequelef de la localidad de Las Garzas en San Clemente además nos indicó que la pera seca se puede poner a cocer con cáscara de naranja. Una vez cocida, se pasa por un cedazo o colador para que solo quede la pulpa de la fruta sin la piel ni las pepas. Idealmente se deja reposar de un día para otro. Para la masa se mezcla harina, zapallo, huevo, polvo de hornear, aceite o manteca y limón. La harina se vierte sobre una superficie limpia y seca, se agregan los huevos y el resto de los ingredientes. Se amasa hasta que quede suave y sin grumos. La masa se estira y se corta en forma redonda y se rellena como una empanada. Para que queden doradas se les da una pincelada de la mezcla de un huevo con un poco de agua. Va al horno hasta que toma un color levemente dorado. Finalmente, hay que dejar enfriar antes de consumir.
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