EL MANDINGA :: Historias del diablo en la zona central de Chile

234 El Mandinga HISTORIAS DEL DIABLO EN LA ZONA CENTRAL DE CHILE Lo cierto es que esta celebración tiene más de alguna semejanza con la noche de Año Nuevo: muchos rituales se realizan cuando el reloj marca las 00:00 hrs. La tradición indica que la Noche de San Juan es la oportunidad en que muchos conjuros para el amor, la adivinación del porvenir y la buena suerte surten efecto. También, en el mundo rural, es la noche esperada por los campesinos para azotar los árboles que han sido flojos dando frutos. Pero también, la noche del 24 de junio tiene su lado siniestro, porque dicen que el diablo anda suelto para tentar con riquezas a los codiciosos y llevarse el alma de los incautos. En la Noche de San Juan, muchas de las tradiciones ocurren en torno a una higuera, que es un árbol que solo da frutos, no flores. Sin embargo, en la medianoche del 24 de junio hay que trepar una higuera para arrancar una mágica flor que florece en ese instante, por única vez en el año; quien consiga cortarla, deberá acurrucarla en su pecho para pedir un deseo, que le será concedido. Suena faena fácil; sin embargo, alrededor de la higuera se escucharán gruñidos, alaridos y horrorosos gritos para evitar que los más atrevidos se acerquen al árbol. Si algún valiente insiste en su intento, será el propio Satanás quien intentará impedir que logre su objetivo. Si la flor se marchita antes de que la persona consiga cortarla, pagará su fracaso enloqueciendo al instante y, cuando fallezca, su alma arderá en el infierno durante toda la eternidad, pues ese es el castigo que el demonio tiene preparado para quienes intenten desafiarlo. También, quien desee aprender a tocar guitarra debe sentarse bajo una higuera y a la medianoche del 24 de junio sentirá como las nervudas manos del Diablo se posan sobre sus brazos para enseñarle acordes y arpegios, transformando al aprendiz en eximio ejecutante del instrumento. Hay quienes están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de obtener riquezas, aunque esto implique tocarle la oreja al propio diablo. En este sentido, hay una tradición que indica que a la medianoche hay que colocar un espejo en el tronco de la higuera y, delante de él, un recipiente con agua. En el espejo se podrá ver al diablo reflejado, acercándose con un ataúd sobre su hombro, para quitarle la vida y poseer el alma de quien realiza el ritual apenas lo alcance. Para evitarlo, la persona debe cosechar los higos con rapidez y ponerlos en el recipiente, siempre pendiente del espejo para ver a qué distancia se encuentra el Maligno. Si la persona consigue llenar el recipiente con higos, el diablo desaparecerá y los higos en el recipiente se convertirán en monedas de oro. Los desesperados por conseguir riquezas, a la medianoche del 24 de junio deben salir y dar 7 siete vueltas a la casa con una gallina negra bajo el brazo. Cumplida la séptima vuelta, podrán encontrar al Cola de Flecha sentado en la puerta de la casa, dispuesto a comprar la

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