EL MANDINGA :: Historias del diablo en la zona central de Chile

130 El Mandinga HISTORIAS DEL DIABLO EN LA ZONA CENTRAL DE CHILE El diablo prefiere los caballos negros. caminando, argumentando que ese camino ya lo había recorrido muchas veces. A poco andar, encontró un caballo negro abandonado, pastando y pensó que si lograba montar al animal se evitaría una buena caminata y en breve estaría durmiendo en su propia cama. Al montarlo, el caballo resultó ser muy dócil y comenzó a cabalgar a buena velocidad. No obstante, al poco rato de andar, Orlando notó que no sentía los impactos del galope del animal y, al fijarse, se percató de que el caballo avanzaba flotando en el aire e inmediatamente asumió que se trataba del caballo del diablo. “¡Ave María Purísima!”, exclamó asustado, y apenas pronunció la invocación, el potro se esfumó. Entre el susto y el costalazo, a Orlando se le pasó la curadera y nunca más volvió a recorrer el Camino del Diablo de noche. Las siguientes historias están recompiladas en el libro “Peñaflor en 10 Leyendas”, de Hernán Bustos, quien asegura que, cada vez que un doctor ayudaba a salvar la vida de un paciente que vivía entre Peñaflor y Talagante, el diablo intentaba cobrarse venganza recorriendo el solitario camino y se aparecía en forma de muerte para encabritar al caballo del galeno y así poder llevarse su alma.

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