LAS HUELLAS DE LA REFORMA AGRARIA EN LA COMUNA DE PLACILLA | 2023

SINDICATO DE TRABAJADORES INDEPENDIENTES AGRÍCOLAS EL LIBERTADOR DE PEÑUELAS 57 Se podría inferir que en las relaciones de inquilinaje primaba la explotación laboral y el maltrato hacia los trabajadores, sin embargo, algunos testimonios dan cuenta de estrechas relaciones de afecto entre inquilinos y patrones, especialmente en cuanto al trato brindado por las mujeres hacendadas, que en ocasiones enseñaron a leer y a escribir a los niños campesinos. Por el contrario, desde otra vereda emergen recuerdos de miedo y respeto, enunciando lo amenazante que era para los patrones que los inquilinos se educaran, en palabras de un entrevistado: “mientras más ignorante era la gente, mejor era el dominio” (Exequiel Saavedra, 58 años). Las personas comenzaban a trabajar desde muy jóvenes, para los niños, era común trabajar de “pajareros”, labor que consistía en ahuyentar a los pájaros que podían estar alimentándose de las plantaciones. Se dice que a la edad en que los niños ya podían levantar sacos, los enviaban al campo a realizar trabajos más duros. Se recuerda una dinámica de trabajo “de sol a sol”. Para el comienzo de la Reforma Agraria, las noticias corrieron de boca en boca; entre campesinos se comentaba que en ciertos sectores se estaban expropiando tierras. La dinámica de “asentamiento” se llevó a cabo de forma diferenciada entre los sectores de Placilla: algunos funcionaron mejor, logrando establecer relaciones de cooperativismo, mientras que otros sectores no lograron organizarse del todo. Los campesinos que trabajaron en el asentamiento tuvieron prioridad posteriormente para la asignación de parcelas individuales. Los campesinos pudieron decidir el tipo de parcela que se les otorgaría según su conveniencia. Por ejemplo, quienes criaban animales, optaban por las parcelas más cercanas a los cerros, mientras que otros campesinos que buscaban dedicarse a la agricultura, preferían parcelas de huerto. Las parcelas que ya contaban con cultivos, como manzanares o parras, fueron más beneficiosas al ser más sencillas de mantener. Para la repartición de tierras, vecinos de Placilla nos comentan que fueron a “hacer soberanía” a sus parcelas, acción que consistía en vigilar el terreno para reafirmar su propiedad por sobre este, mientras aún no se construía ni cultivaba. Muchas familias comenzaron desde cero a habilitar sus parcelas asignadas, algunos entrevistados nos comentan que con sus familias dormían en un carretón, mientras sus viviendas se encontraban en proceso de construcción.

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