::63:: Historias de los Pueblos Originarios escritas por niñas, niños y jóvenes de Chile de detenerlo. Al volver al agua, fue a donde había llegado antes, aceptó que su nombre fuese Panguilefko y fue donde Cai-Cai Vilú. Y la serpiente hizo con él lo mismo que hacía con todos los nuevos, les daba una pequeña parte de su poder para controlar las aguas y sus seres. Cuando Panguilef llegó de nuevo a su casa, le contó a su familia el plan que tenía Cai-Cai, que iba a atacar con wekufes y calcus en la tierra, y con sumpalls en el agua, y que lo iban a hacer el 30 de junio. Los siguientes días, todos los mapuches intentaron llamar a Txen-Txen Vilú y lo lograron. Txen-Txen dijo: “¿Qué es lo que pasa?”. Y un mapuche respondió: “Es Cai-Cai, ha vuelto, y con wekufes y sumpalls”. “¡¿Qué?!”, respondió Txen-Txen Vilú. “¡¿Cómo se escapó del minche mapu73?!”. “Tal vez fue un calcu”, respondió, y Txen-Txen dijo: “Puede ser”. Mientras tanto, en el agua, Panguilef estaba practicando con sus nuevos poderes, pero lo único que hizo fue que un pez se diera una vuelta. En el mapuhue se estaban eligiendo a los guerreros que pelearían contra CaiCai Vilú y sus asistentes. Txen-Txen finalmente eligió a tres guerreros especiales y a otros 40 mapuches. Entre los tres guerreros especiales estaba Juan Trulío y su caballo Nahuel. Juan era un campesino cualquiera, su nombre real era Juan Huircán y era muy apegado a su caballo Nahuel, pero un día le pasó algo, despertó y veía que estaba afuera y no veía su casa. En la siguiente noche, Juan tuvo un sueño donde la Ñuke Mapu74 y Chaw Nguenechen75 le dijeron que debía ir a la vertiente de “Los Lunes” para tener toda la fuerza que necesita. Pero él dijo: “No puedo, mis ojos están en otra parte” y le respondieron que él debía perder totalmente sus ojos, pero lo quisieron salvar y pusieron sus ojos en los de su caballo Nahuel. Y también le dieron la sabiduría de las hierbas y plantas medicinales. Antu Alecoy o We Galvarino en una pelea le tiraron una lanza en la mano y le infectó. Entonces, se la tuvieron que cortar, y para seguir luchando se puso cuchillos en la mano. Él tenía una gran habilidad de pelea. Ahora, al elegirlo para pelear con Cai-Cai Vilú, le pusieron cuchillos en la otra mano. Es muy querido por el pueblo mapuche. Marco o El Newen cuenta que tuvo una visión donde Chaw Nguenechen le decía todo lo que tenía que hacer para ser el más fuerte y así poder salvar al mapuhue. 73 Minche Mapu: "Tierras Subterráneas" en lengua mapudungun (nota del autor). 74 Ñuke Mapu: “Madre Tierra” en lengua mapudungun (nota del autor). 75 Chaw Nguenechen: “Padre Protector”, el dios mapuche (nota del autor).
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