212 Decimas para una nación La figura de Recabarren se agiganta en los principales centros laborales de todo el país. Los artesanos de Santiago y Valparaíso publican sus propios periódicos. Los propios trabajadores se transforman en improvisados profesores y enseñan a leer y escribir a sus compañeros. Los dirigentes del carbón adhieren a la Federación Obrera de Chile y al Partido Obrero Socialista, más tarde el Partido Comunista de Chile. A Lota se le empieza a llamar la Zona Roja. Al término de la época de oro del salitre con sus miles de cesantes en el norte se agregan los coletazos de la Gran Depresión que golpea a las principales economías capitalistas del mundo. En 1936, se la juegan por la Confederación de Trabajadores de Chile y dos años más tarde por el triunfo del Frente Popular con Pedro Aguirre Cerda a la presidencia. El carbón sigue siendo el combustible más importante. Hasta doscientos barcos salen anualmente de Lota con el valioso cargamento. Durante la Segunda Guerra Mundial los sindicatos hacen un alto en sus demandas. El mundo horrorizado observa como mueren más de sesenta millones de seres humanos. En minutos más de cien mil personas son desintegradas por un relámpago de luz que hasta ahora avergüenza a la humanidad. Termina la Segunda Guerra Mundial y el mundo se divide entre buenos y malos. En Chile, los malos son puestos fuera de la ley y se les persigue. Muchos dirigentes mineros son detenidos y otros deben esconderse en los campos cercanos. Pero en febrero de 1953 don Clotario encabeza la Central Única de Trabajadores y los mineros del carbón dicen "Presente" una vez más. El petróleo comienza a ser el combustible para muchas industrias. En marzo de 1960 se realiza la "Gran Huelga" por mejores condiciones de trabajo y por salarios más justos que incluye la histórica marcha de mineros y sus mujeres desde Lota hasta el centro de Concepción. El terremoto del 21 destruye cientos de viviendas y sepulta el pliego de peticiones.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy