::65:: ME LO CONTARON MIS ABUELITOS —¿Y si don Hernán se la llevó para venderla? Todos sabemos que está solo y que no le alcanza mucho con la pensión. —¿Qué estás diciendo, muchacho? ¿Cómo se te ocurre que yo…? —Mi padre perdió sus tierras por su culpa hace años —interrumpió Tomás—. Usted firmó unos papeles sabiendo que lo estaba engañando. Mi familia se quedó con lo justo y necesario para vivir, mientras usted con la mejor parte. Ramiro intentó calmar los ánimos, pero no lo logró. Carolina, que hasta entonces no había dicho nada, se levantó de golpe, muy enojada, y dijo: —¿¡Eso es cierto, papá!? ¿Engañaste al papá de este joven? —Sí, sí es cierto, pero déjame explicar cómo ocurrió todo —respondió el señor. Don Hernán no tomaba como opción seguir mintiendo, así que confesó que sí había firmado papeles que perjudicaron al padre del joven, por culpa de la ambición. La tensión se interrumpió cuando Sofía mencionó que la puerta del corral había quedado abierta. Todos salieron a buscar a la oveja y la encontraron en una quebrada, dando a luz. Fue un momento que calmó un poco la situación. Días después, conmovido por lo ocurrido, don Hernán decidió enmendar su error ofreciendo una parte de sus tierras a Tomás y dejando atrás sus problemas. Carolina, aunque aún dolida, comenzó a abrirse al perdón y volvió a disfrutar los momentos junto a su padre e hija en el campo. Sofía disfrutó sus últimos días explorando los cerros y escuchando las historias que su madre, por fin, se atrevía a contar. REGIÓN DEL LIBERTADOR GENERAL BERNARDO O'HIGGINS
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