::37:: ME LO CONTARON MIS ABUELITOS Mientras seguía contándonos, oímos una risa, nos quedamos esperando a que alguien de nosotros dijera “fui yo” o “viene de allá”, pero nadie lo hizo. Incluso don Sergio palideció. Luego de un rato don Sergio nos dijo que mejor nos retiráramos a nuestro respectivo hogar. Cuando íbamos saliendo miré hacia una casa en la cual vi el rostro de una niña. En el camino a nuestra casa había un silencio incomodo, mi mamá rompió el hielo preguntando si nosotros igual habíamos escuchado la risa. Le respondimos que sí y yo les comenté lo que había visto. Desde ese día ya no vimos a Humberstone como un simple lugar turístico y hablamos de él con mucho respeto. REGIÓN DE TARAPACÁ
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