::27:: ME LO CONTARON MIS ABUELITOS DON AGUSTÍN Y EL ANCHIMALÉN6 Fernando Rodríguez Ovalle Premio especial Pueblos Originarios Región de La Araucanía Temuco 14 años En un sector campesino mapuche de la Araucanía, cuenta la leyenda que existen dos luces que cuidan los campos: una pequeña y una grande. La primera es de color verde azulado casi calipso, con destellos blanquecinos. Su núcleo tiene un brillo hermoso que no ilumina el entorno y tampoco emite ruido, no es sólida, parece hecha de plasma. Se ve por los campos, a poca altura, no más allá de un metro y medio. Se mueve ágil y dinámica como si estuviera jugando a dar saltitos en el aire o en el suelo. A veces parece alegre y otras veces triste. Pero si alguien entra a los campos con malas intenciones, esa luz se enfurece. Solo se ve de noche, aunque también existe de día, pero nuestros ojos no la pueden ver. Cuando alguien la ve dice “¡ahí anda el Anchimalén!”, pero no se queda a comprobar qué es, simplemente sale arrancando. La segunda luz es de color naranja rojizo, con destellos amarillos, mucho más grande. Se mueve con menos agilidad, parece más pesada o poderosa, más seria. Flota y se desliza a una altura cercana a los dos metros o un poco más. Sobrepasa los cercos del campo por sobre las estacas sin problema. Es similar en consistencia a la otra luz. Si la enfocas con los focos de un auto, la luz de los focos parecieran traspasarla. Le dicen el Wekufe7. Se les teme y con razón. A ambas luces se les atribuyen enfermedades repentinas, fiebres inexplicables, delirios y desmayos. Nadie se atreve a nombrarlas de noche. En el sector Los Coigües vive una familia, cuyo apellido no diré, por razones que ustedes ya se imaginarán. La leyenda cuenta que son brujos y dicen que el patriarca era el dueño de estas luces. Cuando murió, las luces que protegían sus bienes se quedaron, y han ido pasando de generación en generación como herencia secreta. Hace poco falleció un vecino del sector, descendiente de ese linaje. Se hizo el velorio y, como corresponde, todos fuimos, pero no vimos nada raro. Sin embargo, tres noches después ocurrió algo que remeció a otro vecino del sector. Don Agustín vivía justo al lado izquierdo del terreno del vecino fallecido. Esa noche, como siempre salió a encerrar sus ovejas. Era un hombre grande, alto y maceteado como dicen en el campo, y aunque cojeaba y usaba un bastón, imponía respeto, acostumbraba a andar de noche sin linterna y sin temor. Si lo vieras, pensarías que no le teme a nada. Justo al llegar al portón de su sitio vio una luz saltando a baja altura al fondo del campo, se quedó helado y un escalofrío le recorrió la espalda. Al ver la luz, salió corriendo como una gallina espantada. 6 Anchimalén: espíritu protector heredado por linaje. Obedece a su dueño y puede hacer el bien o el mal según voluntad. Se cría para cuidar bienes y terrenos (nota del autor). 7 Wekufe: ser maligno que trabaja en favor de un brujo poderoso (nota del autor). PREMIOS NACIONALES
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