::215:: HISTORIAS CAMPESINAS REGIÓN DE MAGALLANES Y LA ANTÁRTICA CHILENA Fanny me pidió un último favor antes de irse: era ver la ciudad en todo su esplendor, así que me puse en marcha esta vez hasta el Cerro de la Cruz, famoso por su mirador. Me demoré alrededor de treinta minutos a pie y ya en las últimas escalinatas no sentía mis piernas, pero la vista es impagable. El viento comenzó a soplar con fuerza y abrí los brazos para recibir las ráfagas. En una de esas ráfagas de viento, Fanny salió de mi cuerpo. Una luz cálida se posó frente a mí y sentí cómo irradiaba el calor sobre mis manos. Era su forma de agradecerme y, así como de improviso llegó, de la misma forma desapareció. Me quedé un par de minutos más contemplando la ciudad hasta que unas gotas de lluvia comenzaron a caer, bajé las escaleras y continué mi travesía hasta volver al terminal rural a tomar el bus. Llegué a mi casa a las dos y media de la tarde, sin haber realizado mis trámites, sin almuerzo, pero con una experiencia paranormal y un city tour que no voy a olvidar el resto de mi vida.
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