ANTOLOGÍA 2024

::42:: ANTOLOGÍA 2024 —Soy un chanchito de tierra, un gusto, ¿podemos ser amigos? si gustas. —Sí, me encantaría, te invito a mi guarida si quieres —le respondió la chinchilla amorosamente. —¡Sí! Obvio, me encantaría ir a tu guarida —dijo el chanchito. Caminaron juntos hacia su guarida. Al llegar, la chinchilla preguntó: —¿Qué te gustaría comer, amigo chanchito? —Me gustaría comer algunos vegetales o unas hojas, caminaron y encontraron un árbol con hojas caídas, las recolectaron y se las llevaron a la guarida, donde comieron juntos. Al salir, vieron un hermoso y brillante atardecer. Se sentaron a contemplarlo, y el chanchito de tierra le preguntó por su familia. —La última vez que vi a mis padres fue una noche en la que un malvado zorro llegó a nuestra guarida. Como era pequeña, escapé y, hasta el día de hoy, no sé si ellos murieron—dijo la chinchilla. —Wow, qué triste. ¿Te gustaría volver a encontrarte con tus padres y estar con ellos? —comentó el chanchito. —Claro que sí, me encantaría; de hecho, es uno de mis sueños —respondió la chinchilla. —Bueno, no se hable más. Te ayudaré a encontrar a tus padres, amiga mía. —¿Y tú, tienes familia? —No, ellos murieron aplastados por unas rocas muy grandes. —Qué lamentable, pero así es la vida. Si quieres, podemos investigar sobre mis padres. Todas las mañanas salían a caminar buscando rastros de los padres de la chinchilla. Colocaban pedazos de cactus para ver si una chinchilla los comía. Un día por la mañana, al revisar los pedazos de cactus, encontraron uno mordido y detrás de una roca, había dos chinchillas. La chinchilla los reconoció y exclamó: —¡Wow, son mis padres! Se abrazaron y así se convirtieron en una familia de cuatro: los padres, la chinchilla y el chanchito de tierra. Comieron juntos y fueron a ver otro atardecer. Así fue como una familia se reunió de nuevo y se dice que desde entonces nunca más sintieron tristeza. REGIÓN DE ATACAMA

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