::33:: ME LO CONTARON MIS ABUELITOS blanco, ya no tenían pintura, solo había un cuadro que sí, era el que había visto anteriormente y tenía un candado que decía “no tocar”. Isaac con el temor que tenía no quería adentrarse hacia el cuadro, pero por alguna razón sentía que era especial, vio que tenía una gran variedad de colores y los detalles eran perfectos. Se envolvió en una obsesión que lo consumió por completo. Isaac se adentró en el cuadro e inmediatamente la oscuridad de su mente se fundió con el silencio de su voz, y así entró en un sueño del que despertó entre los confines de un marco, con las manos atadas y la voz cautiva. Isaac se convirtió en lo que más anhelaba: un cuadro. REGIÓN DE TARAPACÁ
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