ANTOLOGÍA 2024

::163:: HISTORIAS CAMPESINAS —Debe entregar el cuerpo señora —dijo la voz del joven que en un comienzo dio las instrucciones. —¡Este es mi nieto, jovencito! —gritó Teresa con una mirada fría y aguantando el llanto—. Yo le voy a dar sagrada sepultura, no puedo entregarlo para que lo metan igual que un animal ahí entre los otros cuerpos, ¡era un bebé! —exclamó ofuscada la mujer. Cinco días después, vestida completamente de negro, Teresa Guajardo acompañó el cuerpo de su hija Eva, al compás de la carreta negra que se dirigía a la plaza de Graneros, donde las autoridades de salud destinaron la fosa para el crematorio de cuerpos, como medida sanitaria contra la aterradora fiebre española. REGIÓN DEL LIBERTADOR GENERAL BERNARDO O’HIGGINS

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