::103:: HISTORIAS CAMPESINAS PREMIOS NACIONALES El cura peregrino Pablina Galleguillos Pizarro Segundo lugar nacional Primer lugar regional Región de Coquimbo Vicuña 67 años Según nos cuenta la historia, la Iglesia católica llegó a América para dominar al pueblo nativo. De este dominio fueron víctimas varios pueblos originarios. Uno de ellos fue el pueblo Diaguita. Ellos se defendieron bastante de las costumbres y rituales traídos de otros lugares. Primero fueron los Incas, luego los conquistadores que trajeron el catolicismo, pero a medida que pasaba el tiempo se fue dando el mestizaje, los rituales y costumbres se fueron fusionando. La historia que quiero contar data de aquellos tiempos en que la fe era usada muy bien por los españoles que trataban de sacar provecho de los nativos. Los sacerdotes, para mantener la iglesia, usaban artilugios muy bien pensados que les servían para obtener el dinero de los obligados fieles. Los sacerdotes andaban con una imagen a cuestas, de casa en casa; era la imagen de La Virgen Peregrina, a la que le rezaban el rosario en el hogar en que se encentraba, para luego ser llevada a otro hogar. Aún se mantiene esta práctica, pero antes tenía otro fin; el dueño de casa no solo debía alimentar al curita que acompañaba la imagen, sino que también tenía que darle alojamiento y una suma de dinero bastante dolorosa, tomando en cuenta que el territorio era habitado por campesinos pobres. Llegó al pueblo, un cura joven y buen mozo, todos habían escuchado de él, pues llevaba la imagen de la virgen a "tota", es decir, cargada sobre la espalda. Era muy exigente con el dinero y andaba con los pies llenos de tierra, la sotana raída y muy sucia, amarraba la virgen con una sábana igual de entierrada, hablaba muy poco y comía mucho. Buscaba los hogares más desposeídos y se le veía subir las lomas, jadeante y apesadumbrado. Se conformaba con lo que fuera de valor, joyas, monedas valiosas y hasta alguna prenda de vestir y se le veía bajar, dejando una polvareda con la virgen en la espalda, moviéndose de un lado para otro. En una de estas visitas llego a un hogar que tenía varios perros, que fueron encerrados en un galpón, para que no entorpecieran la estadía de tan ponderada visita. PREMIOS NACIONALES Escucha este cuento aquí
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