HISTORIAS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS 2021

FUCOA. Ministerio de Agricultura 46 instantáneamente me miró con una gran sonrisa. Me dijo que sí, la sabía. Me llevó de paseo para contarme una linda historia, que decía más o menos así: Un día una joven mujer lavaba en un río, cuando de pronto viene un hombre que se la lleva lejos, donde él vivía y decide hacerla su esposa. Un día, este hombre le dice a la joven: “Me voy a Chile y cuando vuelva quiero toda esta lana hilada”. Cuando el hombre se va, la joven mujer llora desconsoladamente sentada al lado del fuego, debido a que no sabía tejer. Es ahí cuando aparece Choñoiwe kushe 3 , quien le dice: “Tranquila, traeré a Llalín kushe (araña anciana), ella sabrá ayudarte”. Llalín kushe todas las noches bajaba a enseñarle a la joven a tejer, hasta que llegó su marido y toda la lana ya estaba hilada. Tras contarme esa historia, mi mamá me dijo que cuando nací, mi chaw (padre) y otros integrantes de mi familia fueron a los mawida (bosques) en busca de telas de araña para poner en mis manos y así asegurarse de que yo, a lo largo de mi vida, desarrollara una buena habilidad en el tejido. Luego de esto, comprendí que para los mapuches cada elemento posee un ngen (espíritu) que les cuida, protege y da vida. A estos ngen se les debe dirigir con respeto antes de realizar cualquier acción, para que de esta manera no se genere ningún tipo de disgusto en ellos y así evitar provocarles algún daño. Llalín kushe , araña anciana, cuida y protege a las ngerefe (tejedoras mapuches). Gracias a mi gran curiosidad y el conocimiento de mi ñuke , pude concluir que tejer no solo implica técnica; los diseños recopilan toda la cosmovisión mapuche y las ngerefe se encargan de depositar ese inmenso kimün (conocimiento) en sus tejidos. Por esto, es tan importante para nosotras el arte de tejer. 3 Choñoiwe kushe (o Koñoiwe kushe): espíritu de fuego, que se traduce como anciana fuego (nota del editor).

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