HISTORIAS DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS 2021
FUCOA. Ministerio de Agricultura 22 Ella caminaba cada mañana hasta el otro lado del lago para buscar las plantas que le facilitaban curar. Esa era su pasión: hacer de la naturaleza su salvación, utilizar lo que esta le entregaba. Una mañana la descubrieron y la noticia recorrió el pueblo de los alrededores del lago Lanallwe. La encontraron, dirigiéndose a su destino, a cabeza gacha entremedio de la lluvia, esta vez no iba por las orillas, iba caminando con el agua hasta sus rodillas y un largo vestido a punto de ser empapado. Ella amaba esa sensación. Cuando se conectaba a la naturaleza se olvidaba por completo de la culpa que amenazaba su bienestar. Ella conocía el lugar, sabía que aun se hallaba oculto de la civilización. Disfrutaba observar las altas montañas inhabitadas y a la lejanía el lago, su lago. Todas esas memorias abundaban dentro de su mente, de su dolor. La sacaron del agua, y su respiración seguía activa, pero aun lenta. — No ha funcionado ¡Al agua! — ¡No sé si funcionará! ¡Es una bruja! —terminó de decir un hombre, antes de que ella hablara. — ¡Por favor, por favor! —sollozaba ella—. ¡No soy una bruja, lo juro, tengan clemencia!
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy