Decimas para una nación 360 Prólogo Para nosotros que somos nacidos (atendidos por partera) y criados en este hermoso y luchador barrio, el orgullo y cariño por la población nos corre por las venas y cómo no sentirnos así, mal que mal los Agüiteños tenemos un lugar ganado al ser la segunda toma a nivel nacional después de La Victoria, de haber inspirado al gran Víctor Jara para que nos hiciera una cueca o en plena dictadura realizar la primera elección democrática de Junta de Vecinos con la participación mayoritaria de los pobladores, también nos enorgullece ser referentes regionales de organización combativa por los derechos esenciales del ser humano. Quien tiene el privilegio de conocernos sabe apreciar la vida en comunidad, la solidaridad y sobre todo nuestro espíritu de lucha. En estos 53 años hemos acumulado historias personales y colectivas que están aquí para ser recopiladas y contadas, no por cualquiera sino por verdaderos compañeros de vida. Las amistades se construyen con un permanente trabajo, con confianza y el reconocimiento de las partes, así entendemos es la relación de la Agüita con don Nelson que se ha mantenido por años, los inicios de esta amistad se remontan a fines de los 70 cuando nuestro amigo poeta llegaba con su verso solidario a apoyar nuestras permanentes luchas que han marcado el sino de nuestra existencia. El año pasado cuando le vimos llegar por estos pagos y nos comentó de la idea de rescatar la historia de la población y su gente, supimos que era él quien con su talento, estaba llamado a rescatar la esencia de este pequeño pueblo y república independiente llamada Agüita de la Perdiz y convertirla en verso. Las certezas que estas historias se traducirían concretamente en un libro, fue tomando fuerza al ver el trabajo de investigación, en terreno que comenzó a ejecutar don Nelson. Pronto los vecinos supieron que "El Canela" estaba trabajando en la población y abrieron sus puertas, tendieron sus manos amistosas y dejamos entrar a un poeta a nuestras casas y compartimos con entusiasmo el relato de nuestros viejos, sus recuerdos y entregamos, animados, parte de nuestras historias de vida. Cada uno de nosotros siente en propiedad ser sujeto de esta historia de la Agüita y haber trabajado en la construcción de nuestro barrio y de esta identidad tan propia, como no sentirnos orgullosos de nuestra gente trabajadora y honesta que inspira a poetas como don Nelson a volcar estas vivencias y transformarlas en una obra de arte, para el goce y disfrute de la comunidad penquista y nacional.
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