2007: Gabriela Mistral, Bitácora de un Destierro 319 Situación paradojal toca vivir a esta artista vive en calle Buena Vista aunque la de ella anda mal. Observa del ventanal las tierras californianas sin olvidar las mañanas del Montegrande querido ¡qué lejos está su nido! que la espera y la reclama. Visitaba Nueva Orleans mucha prisa y ansiedad ilustre de la ciudad la nombran sin ni un refrán. El título que le dan por su noble trayectoria sus versos que hacen historia su pluma los esculpía la más pura poesía que han guardado en la memoria. En Santa Bárbara fue donde pudo comprar casa la divisa no era escasa a la hora de su vejez. Y pensó con sensatez al comprar el bien raíz aunque no es su país ya no vive con apremio con dinero de su premio que la hace sentir feliz. Allí tenía su casa como reina, como vate y solía tomar mate con la gente importantaza. De cultura de la raza de arte, de poesía la noche se hacía día en tertulias prolongadas terminan de madrugada con desbordante alegría. Esas tierras tan lejanas maltratan su buena suerte y vuelve a atacar la muerte allí le toca a su hermana. Doña Emelina se llama que partía en esa hora y también fue profesora abnegada en el jornal fue profesora rural Gabriela mucho le llora. En México la reclaman como buscando la luz el Estado 'e Veracruz la recibe una mañana. Ella muy tierna y lozana se encuentra con sus colegas los compañeros de pega esperan en el andén Reyes y Palma Guillén ahí su alma se sosiega. Jalapa su residencia la rebosa de cariño sus habitantes, sus niños el "profe" y hombre de ciencia. Y revive la experiencia de la enseñanza impartida ella retoma en seguida la bella labor docente se entrega con alma y mente a la insigne comitiva. Gabriela alfabetizaba allá en el mundo rural la clase experimental ella misma ejercitaba. Grupos de niños juntaba aún sin un pizarrón enseñaba la lección en la práctica enseguida que le sirvan en la vida con dignidad y tesón.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy