2007: Gabriela Mistral, Bitácora de un Destierro 281 Donde quiera que la manden ella proyecta su amor conoce a otro profesor en el pueblo de Los Andes. Pero él va a ser muy grande para que nada se pierda es radical y es de izquierda será abogado prudente también será presidente es don Pedro Aguirre Cerda. Gobernar es educar esa va a ser su proclama él trae un nuevo programa y con ello va a triunfar. Hay contacto epistolar en lo humano y lo sagrado este flamante abogado él no debe, siempre paga y será de la Alcayaga albacea consumado. Es radical y masón pero bien calificado es la iglesia y el estado los que hacen la ecuación. Va a fomentar su gestión en los años y momentos para poner los cimientos en este país cabal acentuando en lo industrial con gigante cargamento. En Los Andes 1912-1918 Encontrándose en los Andes con precisión de arquitecto ella derrama su afecto con encanto que se expande. Tuvo una alegría grande ella visualiza el aura y conoció a doña Laura una muchachita inquieta que buscaba la receta pa' que la mente se abra. Laura no soñaba en vano y lo hacía con lisura con la fuerza y su frescura atraía con sus manos. Diseñó desde temprano con elementos de prueba con el yeso, con la greda se daba tremendos lujos con bocetos y dibujos que alguna gente comprueba. En Los Andes la Lucila ya trabaja encantadora ejerce de profesora de español y geografía. Mas será la poesía la que muestre su latido le escribe a Rubén Darío con timidez y elegancia y publican allá en Francia estos primeros gemidos.
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