2006: Los Caminos de Baldomero 233 En la Quincena Corría el ochenta y cinco el ochenta y cinco corría trabaja en la pulpería de la empresa del recinto este relato distinto que me 'tá causando pena se llamaba la Quincena legendaria pulpería pero él no se divertía la injusticia no es ajena. Con la mirada muy fija ni sentía el rencor y miraba con horror allí se pagaba con fichas la explotación no es la dicha y no lo deja muy contento era un sueldo de lamento un salario pordiosero que recibía el minero sin reajuste ni aumento. Le robaban al minero hasta por si las moscas le descontaban las toscas que sacaban con esmero desde el fondo de los suelos él se ganaba el salario con un pago muy precario arrastraban sus cadenas pulpería La Quincena era triste cual calvario. Los sucesos de Chicago En el mundo de la cultura no hay que pasarse de copas todo venía de Europa calidad y la dulzura para buscar la más pura para encontrar la razón ha de ir a Concepción para sosegar el alma y luego encontrar la calma con toda la Ilustración. Tres tiempos tiene un día y me propongo aclarar trabajar y descansar entre penas y alegrías lo que la gente decía van a faltar los halagos en la ciudad de Chicago se escribió con sangre obrera una matanza señera que lloraron en Santiago. Ocho horas de trabajo una conquista social que la gente del jornal pedía de arriba abajo y pa' arrancar de cuajo el signo de explotación toda la organización va detrás de esta conquista y son los sindicalistas que pagan con aflicción.
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