230 Decimas para una nación Partirán a la aventura y con aire de grandeza desterrando la pobreza el llanto con la amargura no serán noches oscuras dicen cristianos y moros era la fiebre del oro ya mandaban mucho trigo 'tarán de acuerdo conmigo tratan de burlar al toro. La hazaña californiana que tuvo José Nazario no sería ni un agravio sólo un sonido de diana memoria como campana la grabará y lo corrijo se la contará a sus hijos como un preciado tesoro vale tanto como el oro mi relato aquí lo fijo. Construir como un pilar la familia en las alcobas son los Lillo Figueroa los que van a diseñar una mesa un hogar con la luz muy encendida en las noches y en el día la alegría y la tristeza alrededor de la mesa con principios y cortesía. Es la palabra que vale el consejo necesario en voz de José Nazario ya se pierda ya se gane son sus dichos sus refranes son razones de primera justas sabias verdaderas van sabiendo de las redes al lado de doña Mercedes la flamante compañera. A Mercedes Figueroa yo les quiero presentar es la reina del hogar es la popa y es la proa ella es la vida toda en el mundo pone brillo es la dama de "don Lillo" ella es culta y distinguida muy amada y muy querida por su esposo y chiquillos. Ellos son hartos hermanos y son como tierna flor Filo, Samuel, Leonor Fernando no es lejano Emilio, Eduardo llamo ipucha son tantos chiquillos! Elvira también es Lillo va a mirar el mundo entero el mejor es Baldomero el que tiene lindo brillo. La infancia de esos días era tierna y era bella se miraba las estrellas se cantaba y se reía había sabiduría en el canto los inventos en la música los vientos en las nubes las estrellas en el olfato y la huella y en el término del cuento. Conocían los olores todo lo que trae el mar y aprendían a mirar la montaña y sus rincones sabían las estaciones el olor a manzanilla lo profundo de la orilla de los ríos de la mar y sabían observar todo lo que maravilla.
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