DÉCIMAS PARA UNA NACIÓN. ANTOLOGÍA 1987-2016. EL CANELA

Antología 1987-2016 15 Un optimismo inagotable Al Canela lo conocí en el 94. Yo había llegado recién a vivir a Concepción. Alguien me invitó a asistir a la presentación de un libro en décimas en el salón de la Municipalidad. Se trataba de “Gonnelli contra Gonnelli”. Compré el libro al mismo tiempo que “Michahue”. Me interesó esa manera de hacer sociología hablando de los más humildes. A partir de este primer encuentro me crucé regularmente con el Canela en actividades culturales o políticas. Teníamos amigos en común. En un momento compartimos un local donde intentamos vender libros y comics. Cuando me encontré cesante, Nelson me propuso ayudarlo en algunos de sus proyectos auspiciados por el Gobierno Regional. Él me dictaba sus versos que dactilografiaba y también lo ayudaba en la recopilación de información sobre sus personajes. En este contexto se armaron unas buenas peleas. Yo soy bastante ordenada y juzgaba al Canela como caótico e indisciplinado. Él no me tomaba muy en serio y se contentaba con asegurar que “la amistad tiene que ser peleada”. Durante todos esos años el Canela fue un amigo capaz de escucharme en los momentos más difíciles. Su optimismo inagotable me ayudaba a valorar lo que tenía y a olvidarme de lo que él llamaba “las pequeñeces de la vida”. El tiempo nos quitó movilidad. La distancia se hizo obstáculo. Echo de menos los encuentros con Dominga y Nelson. Espero que vuelva pronto la hora de compartir la buena mesa entre bromas y recuerdos. Juliette Coutaz Junio 2024

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