Antología 1987-2016 13 Simpática y atractiva forma de reunirse para cantar y recitar, acompañándola, claro, como espectadores, con el disfrute de un café o un mate, u otros líquidos con algo de malicia. Ello permitió abrir una de las primeras y eficaces grietas por donde volvieron a renacer y crecer aquellos sueños que ya veíamos muy lejanos o perdidos. En conjunto, seres diversos y complejos, reunidos tras un objetivo principal; tuvimos la generosidad de guardar nuestras válidas e importantes diferencias y ponernos todos a trabajar, con todas las personas que conocíamos: familiares, en el trabajo, en la población, en el deporte, en la iglesia, etc. Suave y delicadamente nos pusimos a conversar, develando la realidad y lo necesario que era buscar fórmulas para recuperar la democracia y los derechos. La ACC cumplía así su razón de existir: rescatar la dignidad de los seres humanos. Música, poesía, compartir alegría y conciencia. El personaje que con gusto y alegría hoy queremos destacar y difundir, en 1979 fue un importante miembro activo de un tipo de organismos de hecho, conocidos entonces como ONG (Organismo No Gubernamental), que con recursos privados, nacionales o internacionales, aparecieron en Chile para enfrentar los niveles de pobreza que abatían a la población con cifras cercanas al 50%, dejando al descubierto las debilidades de un sistema que construye ciudades excluyentes, cuyas desigualdades e injusticias se acentúan para aquellos grupos más vulnerables y desprotegidos, quienes sufrían el hambre, la desnutrición, el hacinamiento, el alcoholismo, el analfabetismo, el desempleo, etc. En dicha época, la década de los setenta, se les denominaba “poblaciones callampas” y “conventillos”. Bajo el alero de la Iglesia Católica, en un inicio, y posteriormente, la Iglesia Metodista, esta ONG recibió el apoyo financiero de la cooperación internacional. Así nació a fines de 1978 la ESICO (Escuela Sindical Concepción), cuya finalidad era trabajar con los obreros y sus familias en aquellas empresas donde la Dictadura Militar había anulado los sindicatos mediante la dictación de un “Plan Laboral” (recién en 1978), que limitaba la elección de sus dirigentes y sus derechos de negociación y huelga. El personaje que con gusto y alegría hoy queremos destacar y difundir, se trata de nuestro gran compañero Nelson Álvarez Riquelme, el famoso “Canela”. Compañero de trabajo que nos permitió hacer que la capacitación sindical que efectuaba la ESICO con sus abogados y expertos, fuera más entretenida y eficiente, pues las décimas y las cuartetas eran asociadas
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